El comic en el aula

El comic en el aula

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Los resultados de las investigaciones llevadas a cabo en el ámbito de la enseñanza de la lengua inglesa han concluido, en general, que el uso de materiales auténticos en el aula conduce a una mayor motivación y a un entorno de aprendizaje agradable. El uso de los cómics en este contexto también ha sido acogido favorablemente, ya que pueden proporcionar una fuente de información entretenida y son fáciles de conseguir. En conclusión, su uso en el aula parece ser un recurso excelente para cualquier profesor que desee apoyar el aprendizaje de los alumnos mediante materiales auténticos. Tras un breve repaso de nociones como la autenticidad, el aprendizaje intercultural, la autonomía del alumno y la teoría relativa al uso de los cómics en el aula, este artículo pretende evaluar críticamente la conclusión mencionada a partir de un estudio de caso con 150 alumnos, que completaron un cuestionario sobre el uso de los cómics en el aula de idiomas. Los resultados muestran que la suposición inicial sobre la utilidad de los cómics es en parte inválida, ya que la popularidad de los cómics está fuertemente relacionada con la edad y el interés de los alumnos, por ejemplo. En nuestro ensayo, vamos a argumentar que el aprendizaje autónomo de idiomas podría ser una solución práctica a este dilema.

escarabajo bailey

Las tiras cómicas y los dibujos animados son dos herramientas pedagógicas eficaces para utilizar en clase con alumnos de distintos grados. Son eficaces porque involucran a los alumnos en experiencias de aprendizaje significativas en las que consiguen practicar habilidades clave como la escritura, la lectura, la expresión oral y la comunicación. Por definición, una tira cómica es «una narración dramática abierta sobre un conjunto recurrente de personajes contada en una serie de dibujos, que a menudo incluye diálogos en globos y un texto narrativo, publicado en serie en los periódicos» (Inge, p. 631 citado en Snyder, 1997). En el post de hoy, compartimos con usted algunos recursos muy buenos para ayudarle a sacar el máximo partido a los cómics en su enseñanza.
A continuación te presentamos algunas de nuestras herramientas favoritas que puedes utilizar con tus alumnos para crear bellas tiras cómicas y dibujos animados. Sólo hemos incluido herramientas que son fáciles y sencillas de usar para los alumnos. Estas herramientas ofrecen una gran variedad de materiales prediseñados, como personajes, fondos, imágenes, objetos, globos de texto, paneles dinámicos… etc. Los estudiantes seleccionan los materiales para ilustrar sus cómics, escriben su contenido en los cuadros de diálogo proporcionados y luego comparten su producto terminado con los demás.

sonrisa

«Siempre me ha parecido muy extraño que la alta cultura venere la palabra escrita, por un lado, y las bellas artes visuales, por otro. Sin embargo, de alguna manera, juntar ambas cosas se considera juvenil. ¿Por qué? ¿Por qué estas formas de arte no pueden ir juntas como la música y la danza?» – Jonathan Hennessey, autor de The U.S. Constitution: Una adaptación gráfica y El discurso de Gettysburg: Una adaptación gráfica
Los niños pequeños están empezando a aprender que los objetos concretos pueden representarse de diferentes maneras. Por ejemplo, un perro es un animal peludo que mueve la cola y ladra. Puede representarse mediante una fotografía de un perro, una ilustración estilizada o «de dibujos animados» de un perro, o las letras que forman la palabra «perro». La mayoría de los niños comienzan a hacer esta transición de lo concreto a lo abstracto a través de los libros ilustrados, con una sola ilustración en cada página. El arte secuencial (cómics sin palabras) puede llevar el aprendizaje al siguiente nivel, pidiendo a los niños que sigan una secuencia de ilustraciones que forman una historia.
Libros como Owly, de Andy Runton, ofrecen a los niños pequeños la oportunidad de mirar los dibujos en orden y seguir la historia. Les encanta verbalizar la historia, lo que refuerza el concepto de que la tinta en una página puede traducirse en ideas y palabras. Además, los personajes se comunican mediante símbolos, lo que proporciona otra oportunidad para que los niños establezcan la conexión entre las imágenes abstractas y el lenguaje.

cómo enseñar el cómic en el aula

«Siempre me resulta muy extraño que la alta cultura venere, por un lado, la palabra escrita y, por otro, las bellas artes visuales. Sin embargo, de alguna manera, juntar ambas cosas es considerado como algo juvenil. ¿Por qué? ¿Por qué estas formas de arte no pueden ir juntas como la música y la danza?» – Jonathan Hennessey, autor de The U.S. Constitution: Una adaptación gráfica y El discurso de Gettysburg: Una adaptación gráfica
Los niños pequeños están empezando a aprender que los objetos concretos pueden representarse de diferentes maneras. Por ejemplo, un perro es un animal peludo que mueve la cola y ladra. Puede representarse mediante una fotografía de un perro, una ilustración estilizada o «de dibujos animados» de un perro, o las letras que forman la palabra «perro». La mayoría de los niños comienzan a hacer esta transición de lo concreto a lo abstracto a través de los libros ilustrados, con una sola ilustración en cada página. El arte secuencial (cómics sin palabras) puede llevar el aprendizaje al siguiente nivel, pidiendo a los niños que sigan una secuencia de ilustraciones que forman una historia.
Libros como Owly, de Andy Runton, ofrecen a los niños pequeños la oportunidad de mirar los dibujos en orden y seguir la historia. Les encanta verbalizar la historia, lo que refuerza el concepto de que la tinta en una página puede traducirse en ideas y palabras. Además, los personajes se comunican mediante símbolos, lo que proporciona otra oportunidad para que los niños establezcan la conexión entre las imágenes abstractas y el lenguaje.